Bienvenida al umbral
del descanso reencantado.
Esta no es solo una práctica.
Es una llave.
Una rendija por donde entra la luz cuando cierras los ojos.
Un lugar dentro de ti donde el cuerpo descansa, la mente se despeja y el alma… recuerda.
Yoga Nidra es una práctica de descanso profundo.
Un viaje hacia el interior, donde el pensamiento cede lugar al sentir, y el sentir abre paso al mundo imaginal.
No necesitas experiencia previa.
Solo un espacio tranquilo.
Un cuerpo dispuesto.
Y la voluntad de no hacer nada.
Esta sesión ha sido creada como una puerta liminal,
entre la vigilia y el sueño, entre el suelo y el cielo.
Puedes descargarla o simplemente dejar que te guíe desde aquí.
Si necesitas que te acompañe a preparar tu espacio -y prepararte tú- para la práctica, sigue la huella de las hojas.
Ojalá esta práctica siembre algo en ti.
Una pausa. Una imagen. Un pulso nuevo.
Si al terminar algo se movió,
puedes escribirme.
Estoy al otro lado, con ganas de saber de ti.
Si el azar, las sincronías o el algortimo te trajeron hasta aquí, hay algo que has de saber:
Envío cartas como quien lanza mensajes en una botella.
Con la intención de llegar a tu orilla para recordarte que descansar no es un lujo, sino el acto más radical de amor hacia la vida.
En ellas no encontrarás fórmulas para optimizar tu descanso.
Encontrarás poéticas para habitarlo.
Mi primera carta ya navega hacia ti.
Si no la ves en tu bandeja de entrada, tal vez cayó en las corrientes del spam o promociones.
Si la encuentras allí, rescátala.
Ábrela como quien recibe un regalo.
Y si algo en ella resuena contigo,
responde a la pregunta que te dejo al final.
Así sabré que llegó a buen puerto.