Sankalpa y sueños.
QUE TU SANKALPA SEA LA CANCIÓN DE CUNA QUE TE ARRULLA POR LA NOCHE.
Querida alma que sueña:
¿Recuerdas la última vez que plantaste una semilla entre tus manos? No la apretaste. No la forzaste a crecer.
Simplemente la acogiste en la oscuridad fértil de la tierra
y confiaste en el misterio que trabaja bajo la superficie.
El Sankalpa no es un grito de la voluntad, sino el susurro que nace cuando el corazón y la mente dejan de discutir, y comienzan a seguir los pasos de su danza más íntima.
En ese instante sagrado -cuando las ondas de tu corazón
se vuelven espejo de tus ondas cerebrales-
tu cuerpo entero se convierte en tierra virgen,
lista para recibir la semilla de lo esencial.
Prueba esto cuando el mundo se apague esta noche:
Descansa tu mano derecha sobre el centro del pecho
como quien cubre un pájaro dormido.
Respira hasta que la inhalación y la exhalación
sean dos mareas que se besan en la orilla.
Cuando sientas ese calor dorado,
ese hormigueo que habla en morse debajo de tus costillas,
deja que tu Sankalpa se deposite suavemente,
como pétalos cayendo sobre un estanque.
No lo pienses.
No lo fuerces.
Solo permite que tu cuerpo lo reconozca,
igual que la tierra reconoce la lluvia.
Mientras duermes, mientras sueñas, esa intención seguirá pulsando en lo profundo, tejiéndose en tu biología,
haciéndose carne sin necesidad de palabras.
Sankalpa · El corazón de la intención fue un viaje de tres días donde exploramos este lenguaje secreto que habla entre latidos.
Las puertas están cerradas ahora, pero cuando vuelvan a abrirse, te enviaré una carta escrita con tinta de paciencia,
donde cada palabra sabe esperar el momento exacto para brotar.
Hasta entonces, te regalo esta pregunta:
¿Qué cambiaría si confiaras en que tus verdades más profundas no necesitan ser fabricadas, sino escuchadas?