12, 13, 14 de junio · online en vivo
18 – 20:30 (Madrid)
99€ (hasta el 31 de mayo)
122€ después
Hay un instante previo al sueño donde las paredes entre mundos se vuelven delgadas.
Es un instante fugaz — como el vaho sobre un espejo— en el que el mundo material se vuelve permeable.
Un instante a la vez profundo, ancho, insondable: un mar de consciencia abriéndose al otro lado de los párpados cerrados.
Ese momento leve, donde algo respira en los intersticios…
Este no es el reino de los sueños ordinarios
Es el umbral imaginal.
Donde las imágenes no se fabrican, sino que emergen reveladas.
Donde el ensueño no es evasión, sino una forma antigua de conocimiento.
Donde las imágenes, los símbolos y las visiones, son el lenguaje de un mundo interior, profundo, subterráneo…
¿Recuerdas esa vez que despertase con el sabor de un nombre en la boca?
¿O esa tarde en que una sombra proyectada tejió un pulso en el espacio entre tu corazón y la pared…?
Ese lenguaje sin palabras, hecho de ensueño y visiones, te está esperando.
Es el reino imaginal el que te imagina a ti.
Cuando Jung comenzó a registrar sus visiones, no pretendía crear una teoría. Durante décadas se dedicó a escribir lo que emergía en el espacio intermedio, liminal, entre la vigilia y el sueño.
Y ese acto íntimo, casi secreto, se consagró más tarde en una de sus obras fundamentales: el Libro Rojo.
Una cartografía viva de lo que emerge en el umbral donde reina el ensueño. Un mapa de lo simbólico, de lo imaginal. De un mundo interior tan válido y real como el mundo exterior.
Imaginal es una travesía para adentrarte en ese mundo.
Una grieta, sí.
En el asfalto de lo cotidiano.
En los muros de lo ordinario.
Una rendija para asomarte a ese reino que siempre está ahí, aguardando por ti, al otro lado de los párpados cerrados.
Una hendidura en la superficie llana y monótona de tus noches para dejar que lo extraordinario se revele.
» No interpretaremos sueños como si fueran acertijos.
(Un símbolo no es un rompecabezas a resolver, sino un ser a conocer).
» No forzaremos visualizaciones con la mente.
(¿Acaso le pides a la flor que explique su fragancia?).
» No coleccionaremos significados.
(Lo imaginal se desvanece bajo el bisturí del análisis).
» Cultivaremos el arte de la espera activa (como quien mira al horizonte marino
sabiendo que el barco aparecerá… pero ignorando su bandera).
» Practicaremos la escritura como acto devocional (dejar que la mano se mueva antes de que el pensamiento la censure).
» Descubriremos que el cuerpo sabe antes que la mente (ese hormigueo en el pecho cuando una imagen es verdadera).
» El descanso se torna matriz fértil y el silencio en vacío fecundo
» Las evocaciones sensoriales abren el umbral
» Las imágenes respiran por sí solas
» El cuerpo se convierte en instrumento de percpeción sagrada
Día 1 · El descanso como puerto de partida
Soltar amarras…
Cultivaremos el descanso como ofrenda ante un altar.
Leeremos las señales del cuerpo hipnagógico.
Difrenciaremos el yo imagino del yo soy imaginado…
Día 2 · Navegando estados intermedios
Confiar en el misterio…
Exploraremos la geografía de lo emergente (¿dónde en tu cuerpo aparece primero la imagen?)
El diálogo sin palabras (¿qué pasa cuando miras fijamente un símbolo y él te devuelve la mirada?)
El arte de no quedarse con nada (
Día 3 · Habitar el mundo imaginal
Convertir el destino en lugar habitado…
Cultivar el vínculo con lo imaginal como una forma de estar en el mundo.
El ensueño, no como un escape, sino como un modo de afinar la percepción y la relación con lo sagrado, lo invisible, lo que late por debajo.
No puedo revelar su contenido —serían menos poderosas—, pero esto es lo que podría ocurrir cuando las sostengas:
2. Tres encuentros en vivo (rituales de iniciación)
12, 13 y 14 de junio |
18:00 a 20:30 hs (España)
Vía Zoom (recibirás un link con claves de acceso)
3. Grabaciones disponibles durante 30 días
(y una nota importante sobre el tiempo limitado)
Por qué 30 días:
Este no es un curso para acumular en la biblioteca digital.
Es un ritual de presencia.
Las grabaciones estarán disponibles un mes, pero lo que descubras en ellas te acompañará toda la vida.
4. Lo que NO incluye (y es importante):
Umbral es el taller que corona un viaje en tres actos. Si en el primero sembramos una intención (Sankalpa), y en el segundo aprendimos a escuchar las imágenes que nos habitan (Imaginal), Umbral es el espacio donde todo se entreteje: intención, visión y creación confluyen.
Es un lugar de pasaje —no hacia fuera, sino hacia una forma más auténtica de estar en el mundo—. Aquí trabajamos con el proceso creativo como un gesto orgánico que nace desde el descanso profundo. No se trata de hacer más, sino de dejar que algo emerja. Desde la escucha. Desde el cuerpo. Desde el alma.
Cerrar la trilogía en Umbral es, en verdad, abrir una nueva forma de mirar tu vida. Como si el sueño, la imagen y la palabra encontraran por fin una vía común para manifestarse.
(Por si te lo preguntas, las fechas serán 10, 11 y 12 de julio en el mismo horario que Imaginal)
No. Este taller no es sobre dominar una técnica, sino sobre rendirse a un estado.
El Yoga Nidra que practicaremos aquí es un arte de dejarse llevar, no una disciplina de perfección. Si sabes respirar y cerrar los ojos, ya tienes todo lo necesario. Lo demás —esa capacidad de flotar entre vigilia y sueño— es un recuerdo ancestral que tu cuerpo conoce mejor que tu mente.
PD: Incluso si te duermes, estarás participando. El sueño también es un lenguaje del alma.
No, el taller Sankalpa no es un requisito, sino un compañero de viaje.
Cada encuentro —Sankalpa, Imaginal, Umbral— es una isla autónoma con su propia geografía sagrada. Puedes llegar a cualquiera de ellas sin haber pisado las otras.
Pero si has estado en Sankalpa, reconocerás un hilo dorado entre ambos:
→ Donde Sankalpa era la semilla clara (intención),
Imaginal es el brote inesperado (recepción).
→ Donde una trabajó con el deseo consciente,
este taller explora lo que nos desea sin palabras.
En resumen: Imaginal está completo en sí mismo…
pero si has vivido Sankalpa, notarás cómo se susurran entre sí al anochecer.
En realidad, trabajaremos justo al revés: no queremos que ‘visualices’.
Este taller es un espacio para:
→ Dejar que las imágenes te encuentren (como luciérnagas en la noche)
→ Recibir sensaciones, no formas (presencias, texturas, movimientos internos)
→ Confiar en que el cuerpo percibe incluso cuando la mente no «ve»
Un secreto: ¿Recuerdas cómo sabes que alguien te mira antes de volverte? Así llega lo imaginal: sin rostro, pero con certeza.
Absolutamente sí. Este taller no vive solo en el tiempo lineal de los encuentros en vivo, sino que se despliega también en el tiempo sagrado de lo íntimo.
Recibirás las grabaciones de cada sesión (disponibles por 30 días), y con ellas:
→ La libertad de sumergirte cuando tu ritmo vital lo pida (el ensueño no entiende de horarios).
→ La magia de repetir los viajes (las imágenes siempre revelan algo nuevo en un segundo encuentro).
→ Rituales escritos para conectar con la esencia de cada día, incluso en diferido.
Un secreto: El mundo imaginal no tiene huso horario.
Sus mensajes llegan cuando estás lista, no cuando el reloj marca la hora.
99€ hasta el 31 de mayo
122€ después